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El pendón morado

El pendón morado

El morado, color de Castilla

Si hoy tuviéramos que asociar un color con Castilla, escogeríamos mayoritariamente sin duda el morado. Vicisitudes históricas aparte, el morado está asentado en la conciencia colectiva como el color de esta tierra. A pesar de la inexistencia oficial de Castilla, dividida por el estado español en cinco regiones diferentes, el morado aparece en banderas provinciales como en el caso de Burgos, o municipales como en el caso de Palencia. Sin embargo, en las armas de Castilla el castillo de oro simbolizador de nuestra tierra ha campeado siempre sobre fondo rojo o carmesí. De color carmesí son todos los antiguos pendones castellanos que aún hoy se conserva, y en justicia histórica el rojo carmesí debería ser el color de Castilla. De hecho es el color de las banderas de Valladolid y Madrid, por poner dos ejemplos. Conviene matizar que la dualidad entre un color y una nación no tiene por qué tener su origen en las armas o banderas propias del país. Así es el caso de Holanda, que tiene por su color nacional el naranja de Guillermo de Orange aun cuando no aparece en su bandera. Este caso es equiparable al de Castilla.

Los orígenes de una confusión

Son varias las causas que históricamente indujeron a la confusión. La primera explicación no hay que buscarla en ningún tipo de leyenda o historia rocambolesca sino en una simple confusión cromática entre el carmesí y el púrpura. El carmesí no es un color heráldico (gules significa simple y llanamente rojo) mientras en términos heráldicos púrpura puede traducirse por morado. El paso del carmesí al púrpura, que evolucionó hasta el morado oscuro con el paso de los siglos puede explicar la aparición de enseñas moradas en muchas provincias y ciudades castellanas, mientras en otras se conservó el carmesí.

Las Comunidades de Castilla no usaron el pendón morado

La leyenda acerca del Pendón Morado sostiene que fue el estandarte de las tropas comuneras ante las realistas en la guerra civil de las Comunidades de Castilla. Este dato es, a priori, falso. Podemos garantizar que las tropas comuneras no enarbolaron el pendón morado, el único signo distintivo que hoy sabemos que portaron era una cruz roja adherida a sus casacas (mientras los realistas llevaban una blanca) y ello hace suponer que si los comuneros llevaban algún estandarte sería rojo. Sin embargo, hay que hacer alguna matización. Los comuneros representaban a los hombres libres de las ciudades y es posible que combatieran bajo los pendones de sus respectivas ciudades, algunos de los cuales podrían ser de color púrpura o morado.

El Pendón Morado y la organización secreta 'Los Comuneros'

Y si las Comunidades no utilizaron como tal el Pendón Morado ¿Por qué se asocia a los comuneros? a principios del siglo XIX se funda una asociación liberal, de carácter secreto y escindida de la masonería denominada 'Los Comuneros'. A ella perteneció Juan Martín 'El Empecinado', entre otros. Se consideraron a sí mismos herederos de los comuneros (se autodenominaban 'Hijos de Padilla') y reivindicaron su memoria histórica, desenterrando sus restos el 23 de Abril de 1821. Establecieron como su estandarte un paño morado con un castillo blanco en el centro, y tomaron el color morado precisamente 'por y como histórico castellano'. El estandarte de esta organización fue el primer Pendón Morado como tal, y puede que fuese enarbolado por El Empecinado en la guerra contra los franceses. Esta confusión entre los comuneros castellanos del siglo XVI con esta sociedad secreta del siglo XIX asoció el color morado con la memoria de las Comunidades.

El morado de Castilla en el Ejército

'Los Comuneros' del siglo XIX adoptaron el morado como color de Castilla. ¿Desde cuando comenzó el morado a representar a Castilla? El 10 de septiembre de 1634 se crea el 'Tercio de los Morados', una guardia real encabezada por el Conde Duque de Olivares, en cuyo uniforme destacaba el color morado y que tenía un estandarte del mismo color. Este cuerpo militar pasó a ser llamado 'regimiento de Castilla', y a partir de aquí se comienza a hablar, en términos sobre todo militares, del 'morado de Castilla'. A partir de aquí numerosos cuerpos del Ejército (puesto que no existía una enseña unificada y la rojigualda ni siquiera existía) usan enseñas moradas, en representación de Castilla. El uso del morado como color de Castilla no sólo se mantuvo, sino que quedó tan arraigado que en 1843, cuando se estableció la rojigualda como bandera nacional del estado español se dispuso que 'Los cuerpos que por privilegio u otra circunstancia llevan hoy el pendón morado de Castilla, usarán en las nuevas banderas una corbata del mismo color morado'. Destaca el hecho de que el morado se llevase 'por privilegio' y que los cuerpos que lo llevaban fuesen renuentes a abandonarlo.

El deseo de añadir el morado a la bandera española

En el siglo XIX el morado ya está plenamente considerado como el color de Castilla. A esta significación se le va a añadir, gracias fundamentalmente a organizaciones secretas como 'Los Comuneros', con personajes como El Empecinado o Riego, la de color liberal y antimonárquico del estado español. Prueba de ello es el himno 'El Pendón Morado', que data de esta época y es de carácter liberal y antiabsolutista. Por ambos significados en el siglo XIX surge el deseo de incorporar el morado a la bandera nacional. Sin embargo cuando en 1843 se establece la enseña naval creada basándose en un concurso (en el que hubo otros 11 modelos en liza) por Carlos III como bandera de España, parecía demasiado audaz agregar el morado a los ya consabidos rojo y amarillo, a pesar de que era el morado el que mejor reflejaba el sentir popular. Los federales fueron los primeros en añadir la franja morada a la roja y amarilla, y no por color federal (pues éste era el azul celeste) sino para hacer justicia con Castilla de modo que la bandera española representase lo mejor posible todos los territorios que formaban el estado. Siguiendo este ejemplo, los republicanos la adoptaron también como suya. No obstante algunos republicanos usaban simplemente la rojigualda utilizando el escudo republicano con la corona mural o bien una alegoría de la República.

La bandera tricolor de la República y la franja morada

Está claro por tanto que la tricolor no nace como bandera de la República española, sino como bandera española sin adjetivos, y que el morado se le añade no por color liberal o antimonárquico, sino por castellano. En 1931, al proclamarse la República, los republicanos no enarbolan ninguna bandera, y no es la prioridad del Gobierno Provisional cambiarla, sino que es el pueblo de Madrid quien espontáneamente comienza a izar las tricolores y a elaborar nuevas banderas. Pedro Rico, alcalde republicano de Madrid, señaló que 'sin ponerse nadie de acuerdo ni estarlo previamente para ello, la bandera tricolor surgió en diversos puntos de Madrid y, aceptada con entusiasmo por todos, cundió con celeridad asombrosa, inundando la ciudad de enseñas en las que se unía a los antiguos, el color morado, no menos antiguo en la conciencia popular, como simbolizador de Castilla'. También señaló refiriéndose a la inclusión del morado que 'tal color morado sólo expresa, con grito que sale de lo más profundo del alma, desde lo más recóndito de la conciencia de España, esta palabra... ¡Castilla!'. El morado por tanto estaba asentado en la conciencia popular y era el deseo del pueblo incorporarlo a su bandera, hasta entonces una artificial enseña inventada por Carlos III. La República adoptó la tricolor por deseo del pueblo, el mismo que la enarboló lanzándose a las calles de Madrid y otras tantas ciudades de Castilla y el resto del estado español y provocando el cambio de régimen.

El uso del Pendón Morado desde la II República

No han llegado apenas documentos gráficos del uso del pendón morado como símbolo de Castilla en el periodo de la II República, pero es de suponer que de haberse llevado a cabo el proyecto de autonomía para Castilla iniciado en 1936, hubiera sido el pendón morado su bandera. En 1936 estalla la guerra civil española y se crea una milicia republicana denominada 'Los Comuneros', que usa el pendón morado y tiene como himno la canción del mismo nombre. Con el fin de la guerra civil y la represión de toda conciencia autonomista desaparecieron las enseñas regionales, y con más motivo el pendón morado que llevaba el color proscrito de la República. No obstante, a la caída de la dictadura y el resurgir de la conciencia regional, el morado vuelve como símbolo del pueblo castellano. Los castellanistas vuelven a reivindicar el morado como símbolo de la lucha castellana y comunera, y de hecho el morado es el color fundamental de las banderas de Tierra Comunera y sobre todo de Izquierda Castellana, que no es más que el pendón morado con la estrella independentista y que ondea en manifestaciones y partidos de fútbol reivindicando la conciencia castellanista. Hoy en día se cuestiona al pendón morado como bandera nacional de Castilla. Lo cierto es que nunca fue tal, pero tampoco nunca se pretendió que lo fuera. El pendón morado es y será el símbolo de las libertades castellanas derrotadas en Villalar, por más que no lo izaran Padilla, Bravo y Maldonado, y el color morado es sin duda el que mejor expresa el grito de ¡Castilla Libre y Comunera!

"El Empecinado"

© Castilla en la Red


 

El pendón morado

Míralo, míralo y muerete vil servilón.
Míralo, míralo y muerete vil servilón.
Ya no le arrancan del batallón,
Ya no le arrancan del batallón,

He aquí la villa del miliciano,
Buen ciudadano de la nación.
Salve mil veces pendón morado,
que has exaltado la población.

Es en el norte de las Españas,
Nuestras hazañas se llenarán.
de nuestros pechos, de los semblantes
marcada el ansía de triunfar.

 


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