El paso del Ebro - Ay, Carmela - Viva la XV Brigada

El paso del Ebro

Ay, Carmela

Viva la XV Brigada

    ¡Ay, Carmela! era una canción popular del siglo XIX, que cantaban los guerrilleros españoles que luchaban contra las tropas de Napoleón en 1808. En el transcurso de los años su letra se adaptó a las circunstancias sociales y políticas. En la guerra civil se cantó con diversas versiones y se la conoce con distintos títulos. Las dos versiones que presentamos hacen mención a la batalla del Ebro y a la XV Brigada Internacional.


   

El paso del Ebro

Ay, Carmela

El Ejército del Ebro,
rumba la rumba la rumba la.
El Ejército del Ebro,
rumba la rumba la rumba la
una noche el río pasó,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
una noche el río pasó,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

Y a las tropas invasoras,
rumba la rumba la rumba la.
Y a las tropas invasoras,
rumba la rumba la rumba la
buena paliza les dio,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
buena paliza les dio,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

El furor de los traidores,
rumba la rumba la rumba la.
El furor de los traidores,
rumba la rumba la rumba la
lo descarga su aviación,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
lo descarga su aviación,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

Pero nada pueden bombas,
rumba la rumba la rumba la.
Pero nada pueden bombas,
rumba la rumba la rumba la
donde sobra corazón,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
donde sobra corazón,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

Contraataques muy rabiosos,
rumba la rumba la rumba la.
Contraataques muy rabiosos,
rumba la rumba la rumba la
deberemos resistir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
deberemos resistir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

Pero igual que combatimos,
rumba la rumba la rumba la.
Pero igual que combatimos,
rumba la rumba la rumba la
prometemos combatir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
prometemos combatir,
¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!

Viva la XV Brigada

Viva la Quince Brigada,
rumba la rumba la rumba la.
Viva la Quince Brigada,
rumba la rumba la rumba la
que se ha cubierto de gloria,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!
que se ha cubierto de gloria,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!

Luchamos contra los moros,
rumba la rumba la rumba la.
Luchamos contra los moros,
rumba la rumba la rumba la
mercenarios y fascistas,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!
mercenarios y fascistas,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!

Solo es nuestro deseo,
rumba la rumba la rumba la.
Solo es nuestro deseo,
rumba la rumba la rumba la
acabar con el fascismo,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!
acabar con el fascismo,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!

En los frentes de Jarama,
rumba la rumba la rumba la.
En los frentes de Jarama,
rumba la rumba la rumba la
no tenemos ni aviones, ni tanques ni cañones,
¡Ay Manuela!
no tenemos ni aviones, ni tanques ni cañones,
¡Ay Manuela!

Ya salimos de España,
rumba la rumba la rumba la.
Ya salimos de España,
rumba la rumba la rumba la
a luchar en otros frentes,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!
a luchar en otros frentes,
¡Ay Manuela! ¡Ay Manuela!
 
    La salida al mar de los franquistas había dejado en Cataluña un importante núcleo de las fuerzas más combativas del Ejército republicano. Con ellas fue creado el famoso «Ejército del Ebro».
    Los franquistas iniciaron a comienzos de junio una ofensiva sobre Levante. El 16 de junio entraron en Castellón. Tres días antes, el Gobierno francés había dado otra prueba de su enemistad a la República española con el cierre total de la frontera franco-española.
    Cada vez más acuciados por sus valedores extranjeros, los franquistas reanudaron su ataque en Levante. El 14 de julio nueve divisiones enemigas se dirigieron contra Valencia y Sagunto y, simultáneamente, otras fuerzas fascistas iniciaron un ataque sobre Almadén. Pero, en esa segunda mitad de julio, cuando la situación en la zona Centro-Sur había llegado a un punto de máxima gravedad, las fuerzas republicanas bajo la dirección de los camaradas Modesto y Líster, secundados por los comisarios políticos que, como los comunistas Santiago Álvarez, Luis Delage, Matas, Farré y otros realizaron un gran trabajo político, pasaron el Ebro entre Mequinenza y Amposta e iniciaron así la más dura y prolongada de las batallas de la guerra.
    En ella se cubrió de gloria el Ejército del Ebro, los efectivos del cual no llegaban a la décima parte de los del Ejército Popular. El retuvo durante 113 días a la fundamental masa de maniobra del Ejército enemigo, constituida por no menos de 13 divisiones, todos los tanques, la mayor parte de la artillería y la casi totalidad de la aviación. Más de 1.300 aviones fascistas extranjeros participaron en la batalla.
    Entusiasmado el pueblo por el paso del Ebro realizado por su Ejército, por el Ejército Popular, al que los capituladores daban ya por no existente, manifestaba su alegría y su emoción en canciones que resonaban en los frentes y en la retaguardia. (Historia del Partido Comunista de España - París 1960)


    La XV Brigada fue formada en Albacete el 9 de febrero de 1937. La formaban los batallones 8 de febrero, Dimitrov y Británico. Poco después llegaron los norteamericanos, el último contingente en aparecer, pero no por el ello el menor, con su aportación de cerca de 3000 hombres, un tercio de los cuales dejarían la tierra de España como mortaja. Se agruparon en el Batallón Abraham Lincoln y estuvo en ciernes la creación de un Batallón Washington. Cuando llegaron los canadienses se les integró en el Batallón Mackenzie-Papineau. Con los americanos del Lincoln también fue integrado el numeroso contingente de cubanos que habían llegado a España, aunque ya había cubanos luchando desde la batalla de Madrid, entre los que cabe citar al poeta Pablo de la Torriente Brau, muerto en Majadahonda (frente de Madrid) en noviembre de 1936. El primer contingente de norteamericanos en llegar a España estaba constituido por 96 hombres que abandonaron Nueva York en el SS Normandie, y llegaron a España el día de Año Nuevo. Para entonces la frontera franco-española se había cerrado, siguiendo los acuerdos del Comité de No-Intervención, con lo que los hombres tenían que pasar a España con la ayuda de guías tras una agotadora travesía por el Pirineo desde Perpignan, hasta llegar a Figueras. Allí recibían unos días de instrucción, hasta que quedaba preparado el convoy que, tras varias jornadas de viaje en tren, les llevaría a Albacete y desde allí a Tarazona de la Mancha y Madrigueras, o a Villanueva de la Jara, en la provincia de Cuenca. http://www.harryfisher.net/sangre.htm